Prótesis de rodilla: cuándo se indica y qué esperar
La prótesis de rodilla se conversa cuando el dolor y la limitación afectan la vida diaria y el manejo previo ya no ayuda lo suficiente. La decisión reúne síntomas, función, imágenes y salud general. Esta guía explica qué se reemplaza, qué riesgos se revisan y cómo se prepara la recuperación.
Antes de decidir, conviene separar tres preguntas: cuánto limita la rodilla, qué alternativas ya se probaron y qué espera recuperar la persona. La radiografía aporta una parte; la vida diaria y la salud general completan la conversación.
¿Qué es una prótesis de rodilla?
La prótesis es el conjunto de componentes artificiales que se coloca para reemplazar superficies dañadas de la rodilla. La operación para colocarla se llama artroplastia o reemplazo de rodilla.
Durante la cirugía se retiran las superficies de cartílago dañadas y una pequeña cantidad del hueso que está debajo; después se colocan componentes metálicos y un espaciador plástico que crea una superficie de deslizamiento.
La página de artrosis de rodilla explica primero cómo se confirma el diagnóstico. Esta guía empieza cuando la posibilidad de cirugía ya está sobre la mesa.
¿Cuándo se considera?
Entre las razones para considerar una prótesis están el dolor o la rigidez severos que limitan tareas cotidianas, el dolor moderado o severo en reposo y la falta de mejoría importante con otros tratamientos.
Una radiografía ayuda a determinar el alcance del daño y la deformidad de la rodilla. La evaluación ortopédica integra el historial clínico, el examen físico, las radiografías y, a veces, otras pruebas.
AAOS señala que no existen límites absolutos de edad o peso y que la recomendación se basa en dolor y discapacidad, con evaluación individual.
¿Cómo se toma la decisión?
NICE recomienda conversar las alternativas al reemplazo, los posibles beneficios y riesgos y la posibilidad de necesitar otra cirugía en el futuro.
Lleve una lista de las tareas que perdió y de los tratamientos ya probados. Pregunte qué objetivo realista tendría la cirugía y qué factores personales cambian el riesgo.
La consulta traumatológica online puede servir para revisar exámenes y una indicación previa. El examen físico sigue siendo parte de la evaluación quirúrgica.
¿Prótesis parcial o total?
El reemplazo total trata las principales superficies de la articulación. El reemplazo parcial puede utilizarse en personas con artrosis principalmente medial.
En personas con artrosis principalmente medial, la evidencia resumida por AAOS señala mejores resultados funcionales y reportados por pacientes a corto plazo para la prótesis parcial, pero indica que sus tasas de revisión a largo plazo pueden ser mayores que las de la prótesis total.
La cirugía de revisión reemplaza algunos o todos los componentes de una prótesis previa.
¿Cómo se prepara la recuperación?
NICE recomienda entregar consejos de rehabilitación antes de una prótesis de cadera o rodilla, incluidos ejercicios previos y posteriores que ayuden a la recuperación.
La preparación también revisa enfermedades y medicamentos. Además, conviene organizar el apoyo en casa. AAOS propone pasamanos seguros en las escaleras y, si es posible, un espacio temporal en el mismo piso durante la recuperación. El equipo entrega instrucciones concretas sobre los medicamentos.
Después de la operación hay controles periódicos con el cirujano. El cirujano conversará con usted sobre la frecuencia y el momento de esos controles.
La guía para preparar una consulta por dolor ayuda a ordenar medicamentos, exámenes, preguntas y tareas que hoy cuestan.
¿Qué riesgos se conversan?
Entre las complicaciones posibles se incluyen:
- Infección.
- Coágulos.
- Problemas del implante.
- Dolor persistente.
- Lesiones de nervios o vasos.
La lista no busca asustar. Permite preguntar qué medidas reducen el riesgo y qué señales deben vigilarse al volver a casa.
¿Cómo es la recuperación?
La mayoría de los pacientes puede comenzar a ejercitar la rodilla horas después de la cirugía, con guía de fisioterapia para recuperar movimiento y fuerza.
Antes del alta, pregunte cómo cuidar la herida, qué apoyo necesita para caminar y cómo continuará sus ejercicios. Pida que le expliquen las señales de alarma y cuándo serán los controles.
La meta es mejorar dolor y función. Una prótesis no permite hacer más de lo que podía antes de desarrollar artrosis, y la mayoría de los cirujanos desaconseja las actividades de alto impacto.